El picor no está en el ojo. Está en el párpado.
Si el problema fuera en el ojo, las gotas bastarían. Pero el malestar siempre vuelve. Tu lágrima necesita una capa que producen las glándulas de Meibomio, en el párpado. Cuando se obstruyen por las pantallas, cansancio o simplemente la edad; aparece el picor, ardor y sensación de arenilla.